Bailarines con máscaras doradas y tocados ornamentados en el Carnaval de Oruro

Oruro · Patrimonio de la Humanidad, UNESCO

Carnaval de Oruro

Máscaras, trajes bordados a mano y horas de danza sin parar. Una experiencia, no solo un lugar.

Bailarinas con sombrero azul y maquillaje de ojos pintados
Retrato de bailarina con traje amarillo y rosa bordado
Bailarinas con vestidos azul y dorado y maquillaje de ojos pintados
Bailarines de morenada con tocados de plumas multicolor

Por qué ir

Antes de verlo, se escucha. Un trueno de bronces y tambores que hace vibrar el suelo, y de pronto la calle se llena de color: máscaras que brillan al sol, trajes bordados a mano que pesan como armaduras, polleras que giran sin descanso. Comparsa tras comparsa, durante horas, Oruro deja de ser una ciudad para convertirse en un escenario.

Es una fiesta de fe y de orgullo, dedicada a la Virgen del Socavón, en la que decenas de miles de danzantes y músicos recorren la ciudad. La UNESCO la declaró Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad, pero ningún título prepara para lo que se siente de pie junto al desfile, cuando una banda pasa a un metro y el sonido te atraviesa el pecho.

Los personajes

Cada máscara cuenta una historia.

Bailarinas con sombreros cubiertos de cintas, flores y plumas, tocando silbatos durante el desfile
Sombreros coronados de cintas, flores y plumas, y un silbato que marca el paso: cada fraternidad baila con su propio orgullo bordado.
Bailarina sonriente con traje amarillo bordado y sombrero con plumas de colores
Detrás de cada traje, meses de bordado a mano. Detrás de cada sonrisa, horas de baile que todavía no terminan.
Bailarinas con botas blancas, faldas bordadas y tocados de plumas rojas y amarillas
Botas, plumas y polleras que giran al ritmo de la banda: energía pura en cada paso.
Músicos de banda tocando tuba durante el desfile del Carnaval de Oruro

"Cuando pasan las bandas, la música no se escucha: se siente en el pecho."

Comparsa con tocados de plumas rojas desfilando por la calle principal

Cuándo ir y cómo verlo

El Carnaval de Oruro se celebra cada año en febrero o marzo (fecha móvil, ligada a la Cuaresma católica), con el sábado de la entrada como día principal del desfile.

El desfile dura casi todo el día y buena parte de la noche, así que la clave es conseguir un buen sitio. Las graderías a lo largo del recorrido se venden con anticipación y son la forma más cómoda de verlo; llegar temprano marca la diferencia. Lo mismo pasa con el alojamiento: en esas fechas Oruro se llena y los precios suben, por eso muchos viajeros llegan en el día desde La Paz, a unas pocas horas en bus.

Un consejo que agradecerás: en carnaval vuelan el agua y la espuma. Protege la cámara y el celular, lleva abrigo para la noche —Oruro está a más de 3.700 metros— y prepárate para no querer irte.

Y sigue, y sigue...

Bailarinas con vestidos azul y dorado