Oruro · Patrimonio de la Humanidad, UNESCO
Carnaval de Oruro
Máscaras, trajes bordados a mano y horas de danza sin parar. Una experiencia, no solo un lugar.
Por qué ir
Antes de verlo, se escucha. Un trueno de bronces y tambores que hace vibrar el suelo, y de pronto la calle se llena de color: máscaras que brillan al sol, trajes bordados a mano que pesan como armaduras, polleras que giran sin descanso. Comparsa tras comparsa, durante horas, Oruro deja de ser una ciudad para convertirse en un escenario.
Es una fiesta de fe y de orgullo, dedicada a la Virgen del Socavón, en la que decenas de miles de danzantes y músicos recorren la ciudad. La UNESCO la declaró Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad, pero ningún título prepara para lo que se siente de pie junto al desfile, cuando una banda pasa a un metro y el sonido te atraviesa el pecho.
Los personajes
Cada máscara cuenta una historia.
"Cuando pasan las bandas, la música no se escucha: se siente en el pecho."
Cuándo ir y cómo verlo
El Carnaval de Oruro se celebra cada año en febrero o marzo (fecha móvil, ligada a la Cuaresma católica), con el sábado de la entrada como día principal del desfile.
El desfile dura casi todo el día y buena parte de la noche, así que la clave es conseguir un buen sitio. Las graderías a lo largo del recorrido se venden con anticipación y son la forma más cómoda de verlo; llegar temprano marca la diferencia. Lo mismo pasa con el alojamiento: en esas fechas Oruro se llena y los precios suben, por eso muchos viajeros llegan en el día desde La Paz, a unas pocas horas en bus.
Un consejo que agradecerás: en carnaval vuelan el agua y la espuma. Protege la cámara y el celular, lleva abrigo para la noche —Oruro está a más de 3.700 metros— y prepárate para no querer irte.
Y sigue, y sigue...