Potosí
Salar de Uyuni
El desierto de sal más grande del mundo, y el lugar donde el cielo se refleja en el suelo.
Por qué ir
Había oído hablar de un lugar mágico donde se unen el cielo y la tierra: un mar de sal blanco y puro en el que la mirada se pierde en el infinito. Con mi pasión por la fotografía, supe que tenía que ser algo único y que no podía dejar de visitarlo.
Al llegar descubrí por qué es tan increíble. Creo que mis fotos hablan por sí mismas.
Cómo llegar
El punto de partida habitual es la ciudad de Uyuni, en el departamento de Potosí. Se llega en avión desde La Paz o Santa Cruz, en bus nocturno desde La Paz, Potosí o Sucre, o en tren desde Oruro.
Desde Uyuni, casi todos los tours al salar salen en 4x4 organizados por agencias locales, en excursiones de un día o de varios.
"En el Salar, ya no sabes dónde termina el cielo y empieza el suelo."
Qué hacer
Lo más conocido es la salida al amanecer o al atardecer para ver el efecto espejo (si hay agua) o las fotos de perspectiva sobre la sal blanca (en temporada seca). También son habituales las visitas a la Isla Incahuasi, cubierta de cactus gigantes, y a los antiguos hoteles de sal.
Cerca del atardecer, el ritual se repite cada día en distintos puntos del salar: un grupo clava una hilera de banderas de distintos países en la sal y se turna para las fotos, aprovechando que la superficie completamente plana y sin referencias engaña al ojo y permite esos trucos de perspectiva —una persona "sostenida" en la palma de otra, un dinosaurio de juguete convertido en gigante—. Cuando el sol empieza a caer, la luz se vuelve naranja y larga, y la sal deja de ser blanca para teñirse de todos esos tonos a la vez.
Mejor época: diciembre a abril para el efecto espejo (temporada de lluvias); mayo a noviembre para el salar blanco clásico, seco y más fácil de recorrer.
De paso, en Uyuni
El cementerio de trenes
A las afueras de Uyuni, un cementerio de locomotoras del siglo XIX abandonadas — resto de los proyectos ferroviarios mineros que nunca cuajaron del todo. Parada casi obligada de camino al salar.
Dónde alojarte y dónde comer
Dormir dentro del propio salar es, para muchos, la mitad de la experiencia — hay varios hoteles construidos literalmente con bloques de sal, muros, mesas y camas incluidos.
- Palacio de Sal — el primer hotel de sal del mundo, a pocos minutos en coche del salar. Piscina cubierta, spa y restaurante propio. Desde unos 255 $/noche.
- Luna Salada — también construido en sal, con vistas panorámicas al salar desde las habitaciones. Desde unos 159 $/noche.
En el propio pueblo de Uyuni, para comer, TIKA es el mejor valorado según Tripadvisor — cocina que mezcla platos locales con toques internacionales.
Tours al salar
Casi todo el mundo entra a través de una agencia local, en salidas de un día o de varios (combinando el salar con las lagunas de colores del suroeste boliviano):
- Nomades — tour de 3 días con transporte 4x4, comidas y alojamiento básico incluido. Desde unos 229 $ (saliendo de La Paz en bus) hasta 330 $ (saliendo de Uyuni).
- Salar de Uyuni (guía y reservas oficiales) — comparador de los tours de 3-4 días más habituales, saliendo de Uyuni o de San Pedro de Atacama.
- GoUyuni — tours personalizados con salida diaria desde Uyuni.
Para una salida de un solo día, cuenta entre 50 y 150 $ por persona según el tamaño del grupo y si incluye recogida en el hotel; para 3 días compartidos, entre 150 y 330 €/$ según la agencia y el punto de partida. Reserva siempre con una agencia con web o reseñas verificables — ha habido casos de estafas a turistas con operadores informales en la propia terminal de Uyuni.